
Cliente: La Costeña
Campaña: Conserva lo que más vale.
Fotografía: Cosimo Salvati
Producción de fotografía fija: Shaktiprod
Producción global: Landia
Postproducción: Xavier Carrillo
Asistentes de fotografía: Jair de Jesús Ochoa
José María Carrasco

Conserva lo que más vale
Contexto e intención
Descripción general
«Conserva lo que más vale» es una campaña de fotografía fija para La Costeña que explora el valor emocional de la comida más allá de su función práctica.
El proyecto construye una narrativa visual en la que el producto no es solo un ingrediente, sino un testigo de momentos cotidianos que vale la pena conservar: la familia, el origen y el tiempo.
La Costeña es una marca profundamente arraigada en la cocina diaria. Sus productos están presentes en rutinas que a menudo pasan desapercibidas, pero que poseen una gran carga emocional: comidas compartidas, recetas heredadas y tiempo pasado en compañía.
El objetivo de la campaña era traducir visualmente esa presencia emocional a un lenguaje fotográfico claro y contemporáneo; uno que honra al producto al tiempo que sitúa los momentos humanos en el centro de la historia.

La idea
El concepto «Conserva lo que más vale» se articula mediante la convergencia de tres elementos:
La familia, como el espacio donde se transmiten recetas, cuidados y rituales.
El origen, presente en las manos que trabajan la tierra.
El tiempo, entendido como memoria y continuidad.
La fotografía se convierte en el puente entre estos mundos: del campo a la mesa, del ingrediente al momento.
Sistema visual
1. La base
Una composición tomada desde arriba que sitúa la lata en el centro del encuadre, rodeada por una abundante cantidad de sus propios ingredientes.
El producto se convierte en un paisaje: color, textura y repetición utilizados como lenguaje gráfico.
Una iluminación baja y lateral, similar a la de una puesta de sol cálida, crea contraste, profundidad y volumen.
2. La Polaroid
Sobre esta base, una mano sostiene una cámara Polaroid que captura momentos humanos reales: familias cocinando juntas, comidas compartidas, labores agrícolas.
La fotografía Polaroid conecta dos mundos: el origen y el hogar.
Cierra visualmente la metáfora que subyace al mensaje de la campaña.




Enfoque fotográfico
La dirección fotográfica se centró en el equilibrio: una composición controlada con una emoción auténtica.
Escenas construidas pero creíbles
Iluminación cálida y contrastada
Composiciones limpias que permiten que la emoción exista sin exageraciones.
El producto siempre está presente, pero integrado en el momento en lugar de impuesto sobre él.
La Costeña
Resultado
Una campaña sobre la comida, pero también sobre la memoria.
Se trata de preservar los ingredientes y de preservar lo que nos une.
Un sistema visual sólido que vincula el producto, las personas y el origen, manteniendo al mismo tiempo una fuerte presencia de marca en cada punto de contacto.







